En el tercer bloque de CUÉNTAME analizaremos:
1) Un concepto central en el pensamiento de fines del siglo XX y principios del XXI: que lo igual engendra lo igual y se agota en la mera repetición, y que lo distinto, al interrumpir el flujo incesante de repeticiones, es generador de libertad, de cambios culturales y progreso social.
2) Tres paradigmas (en el sentido de «conjunto coherente de conceptos que expresan experiencias, creencias, valores y deseos) de la inmigración y el refugio.
El paradigma de la tolerancia, el paradigma de la hospitalidad, y el paradigma del transplante.
En los paradigmas de la tolerancia y de la hospitalidad un cuerpo social que tiene o cree tener sus necesidades resueltas, acepta compartir algo de lo suyo con un «otro» que viene desde fuera en busca de cosas (bienes, seguridad, posibilidades, libertad) que siente que le faltan o de las que realmente carece. En ambos paradigmas se acepta que quien está y recibe y regula, ejerce y seguirá ejerciendo una superioridad que se expresa (entre otros planos) sobre la subjetividad, la conformación de los relatos y el manejo de los espacios. La diferencia entre ambos paradigmas es de grado. Se tolera lo que desagrada, lo que no sólo es ajeno sino que seguirá siéndolo indefectiblemente. Se le da hospitalidad a quien se acepta «mientras», es decir a la espera de que su alteridad sea resuelta de algún modo.
En el paradigma del trasplante un cuerpo social que padece de una debilidad de algún tipo (en su demografía, en su fuerza de trabajo, en su capacidad de experimentar lo nuevo) solicita y propicia la incorporación, en sí mismo, de «otro», que aportará lo que falta para que el solicitante cambie y de ese modo permanezca.
A la luz de estos conceptos y de imágenes y videos asociados a ellos, intentaremos discutir las «experiencias, creencias, valores y deseos» que anidan hoy detrás de esos tres paradigmas y el modo en que se han expresado y se expresan en la prensa como expresión del «sentido común».
