HAMBRE, DESESPERACIÓN, OTREDAD

 

Hoy, los canadienses de origen irlandés son más del 15% de la población total, pero descienden, mayoritariamente, de unos 450.000 inmigrantes que llegaron a lo largo de un período muy extenso, entre 1700 y 1840, es decir en épocas previas al período que estamos considerando.

En Cuéntame nos hemos propuesto abarcar los años posteriores a 1850 y aunque es en ese preciso momento que comienza la mayor oleada de inmigración irlandesa a Canadá, una gran parte de quienes llegaron entonces permanecieron algún tiempo y luego siguieron viaje hacia el sur.

Aquella historia, de la que sólo podremos ver las líneas más gruesas comienza en Europa con una catástrofe humanitaria de proporciones dantescas: La Gran Hambruna, un período de inanición, enfermedades y emigraciones masivas originadas en una plaga que afectó a los cultivos de papa en todo el continente entre 1844 y 1850 pero que tuvo efectos particularmente devastadores en Irlanda, ya que la alimentación de la mitad de la población dependía de ese tubérculo y la administración británica se negó a tomar medidas que paliaran las consecuencias.

El resultado en los primeros 4 años de hambruna fueron 1.000.000 de muertos, 2 millones de personas que cruzaron el océano en embarcaciones que muchas veces eran incapaces de llegar a destino (los Coffin Ships) y un número incalculable de afectados por la tuberculosis, el tifus o enfermedades vinculadas a la malnutrición cronificada.

No es posible detenernos aquí en un fenómeno de la complejidad de la Gran Hambruna en el que se cruzaron factores demográficos, políticos, religiosos, económicos, administrativos y botánicos. Pero si quisieras un acercamiento poco habitual al tema, tienes una oportunidad en una película que acaba de estrenarse en el Toronto International Film Festival 2018, Dark 47. Se trata de una película de entretenimiento pero recrea la época y lo sucedido con gran esmero. La imagen que hemos utilizado en la entrada pertenece al afiche del film y puedes acceder al trailer con un click aquí.

Aquellas decenas de miles de irlandeses e irlandesas que llegaron cada año a Canadá en los años posteriores a la Gran Hambruna no tenían nada si descontamos el dolor, el rencor y los malos recuerdos. Sólo a Toronto, que contaba en aquel momento con 20.000 habitantes, llegaron entre mayo y octubre de 1847 38.560 personas con las manos vacías y muchas de ellas enfermas de gravedad.

La ciudad hizo lo que estaba a su alcance en términos sanitarios (hubo más de 1500 muertos entre inmigrantes, personal de enfermería, médicos y voluntarios) pero no estaba preparada para un cambio de aquella magnitud. Las mujeres y los niños debieron ubicarse en los suburbios más miserables de los centros urbanos de la provincia y los hombres y los adolescentes fueron destinados a las tareas más árduas, peligrosas y peor pagas de las grandes obras de infraestructura que estaban en curso: la fase final del Welland Canal y el Erie and Ontario Railway en 1850, el Grand Trunk Railway en los 60s, el Inter Colonial Railway en los 70s y las primeras fases del Canadian Pacific Railway en los 80s.

En cuatro décadas de trabajo levantaron con sus manos mucho de lo que hoy todavía vemos.

Pero las mismas razones históricas y el dolor padecido, que condujeron en 1866-71 a los llamados Fenian Raids (ataques de grupos armados irlandeses sobre la frontera entre Canadá y EEUU) y que en 1916 eclosionaron en la Guerra de la Independencia de Irlanda, hicieron que la permanencia de aquellas gentes en Canadá no fuera fácil… Su otredad era demasido profunda e inasimilable.

Las palabras de un editorialista de The Globe en 1867, no ocultan el extremo rechazo a los diferentes propio de la época y son demostrativas de las tensiones que se vivían. «Irish beggars are to be met everywhere, and they are as ignorant and vicious as they are poor. They are lazy, improvident, and unthankful; they fill our poorhouses and our prisons, and are as brutish in their superstition as Hindoos.”

No estaba aquí el futuro de aquellas gentes. Ni eran aceptadas ni tuvieron demasiadas razones para quedarse.

 

La inmensa mayoría eligió el sur. Pero pasados los años (porque todo pasa), uno de los lugares conmemorativos más emotivos y visualmente impactantes de Toronto es el Ireland Park, que celebra las relaciones entre la República de Irlanda y Canadá y recuerda a las víctimas de la Grand Famine. Te lo recomendamos vivamente.

El Ireland Park está en Bathurst y Queens Quay. En él hay 5 esculturas de bronce que representan a 5 inmigrantes llegando a Toronto en aquel Black 47. Las esculturas son la contrapartida en este lado del Atlántico de un grupo escultórico similar ubicado en el puerto de Dublín.

Puedes visitar también el sitio web de la Ireland Park Foundation, con amplísima información sobre estos temas con un click aquí.

 


 

Imágenes:

An Evicted Family pintura de Erskin Nicol. La pintura, propiedad de la National Gallery of Ireland representa a una familia que ha sido expulsada de las tierras que cultiva luego de que se ha malogrado la cosecha de papas en 1845.

Una de las 5 esculturas de bronce de Rowan Gillespie realizadas para el Toronto Ireland Park.

Trabajadores irlandeses del Grand Trunk Railway

Adolescente/trabajador irlandés

 

 

 

 

2 thoughts on “HAMBRE, DESESPERACIÓN Y OTREDAD

  1. Mis padres, mis hermanos y yo somos brasileños y llegamos a Canadá en 2004. Desde ese año hasta finales de 2007 nos quedamos aquí. Después volvimos en 2015, con el propósito de que mis hermanos y yo podamos estudiar en una buena universidad. Mi adaptación a este país es complicada, pues por un lado me adapté muy bien y por otro no. La lengua y los parte académica de Canadá fue fácilmente adaptada a mi vida, pero el estilo de vida canadiense (cultural y social) junto con el clima son motivos por lo cual yo no consigo adaptarme totalmente. Infelizmente pierdo todos los inviernos de aquí sin poder disfrutar comparado al caluroso invierno brasileño.

  2. En el Oeste de África, es difícil decir que una persona viene de un país. Antes de la colonización, hay muchos imperios que fue separados en muchos países sin tener cuenta de la organización de los diferentes grupos étnicos. Entonces, en un país Podemos tener 70 grupos étnicos que no apartenecen al país. En mi familia, tenemos muchas origines. En la familia de mi madre, su abuela era de Mali y Cote d”ivoire. Vivía en Mali et fue casada con un burkinés albinos. El color de piel era muy importante porque antes en los imperios los albinos eran los que guardan los fetiches del rey. Era un gran honor. El abuelo de mi madre es cien por cien de Burkina, pero trabajaba en Senegal. Entonces, todos mis abuelos nacieron en la capital de Dakar. Mi abuelo entonces tienes orígenes de Cote d’Ivoire, Burkina y Mali. Creció en Senegal con su familia y después, regreso al Burkina. Algunos de mis abuelos regresaron, pero otros se quedan en Senegal. La madre de mi mama viene de Ghana. El problema es que jamás ha visto su pueblo en Ghana. Viene de una familia royal y su abuelo paternal tenia 13 hijas. Las 13 hijas fue casadas con hombres en todo el Oeste de África, entonces mi abuela no conoces a toda su familia. Su madre es de Burkina entonces se considera de Burkina.
    En la familia de mi padre, su abuelo paternal fue de Níger y Burkina. El se casaba con una mujer de Mali y vivía en Burkina. Según la sangre, mi abuelo es mas de Mali que los otros países, pero se considera de Burkina. Entonces como puedes verlo, hay una mezcla mas importante en mi familia, pero es muy fácil decir que somos de Burkina Faso.

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